Mostrando entradas con la etiqueta Metallica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Metallica. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de marzo de 2010

METALLICA: LOS GIGANTES DEL METAL (Crónica)


Explosivo, intenso y vibrante. La mejor banda del metal sentó un precedente masivo en nuestro país. Su visita fugaz conmovió hasta al mismo Hetfield que en ningún momento esperó la respuesta de 30 mil asistentes que contemplaron a la banda como figuras mesiánicas. Después hablaremos de lo malo... muy después. La adrenalina atómica y la ansiedad maya-apocalíptica del 2012, gritada a cuatro vientos por los más ilusos charlatanes hicieron pensar que una banda de este calibre nunca llegaría a nuestro país. La sola construcción del escenario en el coloso de la zona 5, nos transportaba a un país primer mundista, uno que todo tiene a la mano, incluso, el rock de mejor factura a la vuelta de cada esquina. Pero el 5 de marzo del 2010 quedará grabado o fundido en la mente de los asistentes cuando levantamos las manos y recibimos agradecidos ese mandamiento que cantó Kiss en su inolvidable "God gave rock and roll to you" (perdón por lo cursi). Y es que nada reúne al mundo como esa noble y humilde máxima (perdón, otra vez).

Bajemos un poco de la nube. Somos de tercer mundo, eso es indefendible y Metallica fue víctima de ese atraso de 50 años que Guatemala pule cada vez que puede, a mucha honra, con brillante mediocridad y desorganización excretoria. Este causa, muy chapina reitero, lesionó como patada en la espinilla la adrenalina del inicio. Creeping Death sufrió y todos vimos su caída horrorizados e indignados. "No con Metallica nooo, por favor no me hagan eso" gritó un aficionado. Imperdonable. Fue como revivir la tragedia del Challenger en 1988 o la masacre de la Plaza de Tiananmen un año después. Sufrió los mismo embates: From whom the Bell Tolls. Ante el horror y la impotencia que se sufre día a día con la inseguridad, nosotros los 30 mil fanáticos, imploramos como madres angustiadas, que acababan de ver morir a su hijo a causa de 50 balazos que, por el amor de Dios, se detuvieran. Premier, la organización que desorganizó todo y dejó mala impresión en la banda y asistentes, se llevó las palmas abiertas del respetable que como una señal merecida que les recordó tanto a la institución como a sus integrantes, su progenitora además de la profecía del sufrir un horroroso dolor por la eternidad. La banda a pesar del percance, tuvo fe en que los técnicos, sobre la marcha, arreglaran la pifia. Metallica no tuvo otra que parar. Hetfield juntó las manos en señal de perdón y pidió dos minutos para solucionar los problemas de sonido.

De pronto las luces se apagaron. From Whom the Bell Tolls hizo su apareción estruendosa. El rostro de Hetfield fulguró en la pantalla principal como el rostro de Guevara, con su actitud de metalero duro mientras recorría con sus dedos los acordes de la furiosa canción. Era increíble sentir el sonido. Los acordes electrizantes rasgaban nuestros rostros junto a una batería lacerante que sacudía nuestras vísceras. "Fuel" apareció y el frenesí fue inenarrable. Ver a Lars tocar en vivo es como presenciar a un pulpo tocando; Trujillo se movía por todas partes del escenario; Hetfield cantaba en todos los micrófonos y se movía como figura papal por todo el escenario dando la bendición rockera; Hammett tímido enfocado en lo suyo. Harvester of Sorrow hizo su presencia. Dura, robusta, inclemente, ferrosa y explosiva. Ideal para el headbagging. De pronto la primera daga: Fade to black. Hetfield se encaminó a la corazón del escenario y desde allí invocó a los demonios depresivos y fatalistas con guitarra acústica y ejecutó esta plegaria. Las guitarras lloraban, se podía sentir la desesperación en esa canción. Hetfield, el gran front man. Nos metimos al Death Magnetic con That was your life que pasó con algo de indiferencia por parte de los chapines. Esto se justifica porque el album no tuvo mayor difusión en el país. Misma suerte sufriría The End of the Line.

"This next song is too heavy for you" dijo Hetfield. "Do you want to hear it Guatemala"?. Sad But True, y despertó el monstruo sonoro de 30 mil cabezas del Mateo Flores. Ambas guitarras era mediums de truenos. Simplemente bello. Hetfield retaba a cantar. Los chapines gritaron la canción. Las cámaras recorrían la primera fila de asistentes y en el paneo brillaban banderas, signos metaleros y las letras: You Know is Sad but True... "Told you this was too heavy for you", bromeó James el grande. "This is call Cynade", la más comercial del disco que tuvo una modesta difusión en alguna radio. Ésta corrió mejor suerte que las dos anteriores del Magnetic.



Las luces se apagaron. Inició la guerra. Estalló toda la pirotécnica y brotó fuego de la profundidad. Gritos y metralletas en el fondo. One atacaba. Los arpegios del primer acorde sonaron atómicos. Es uno de los himnos más poderosos de la banda y a nivel mundial ni se diga. La interpretación de Metallica para ONE fue entrañable. Estábamos impávidos. No se sabía cómo actuar ante una situación tan impactante. One despertó vivencias infantiles, aquella primera vez que la escuchamos y su huella. Al entrar a la parte cruda de la canción, despertaron esa vibra que solo puede producir un éxito universal. Gritamos el Darkenes, imprisoning me... Land mine has taken my sight, takin' my speech, takin' my hearing... Los solos imposibles de Hammett se podían saborear. los movimientos de sus dedos serpenteantes acudían puntuales a cada grito de guitarra. ¿Cómo es posible que ese talento sea humano?. ¿Cómo puede existir alguien que toque así?. One despierta tanta incredulidad. Al terminar, unos estallamos de alegría otros quedaron estupefactos. Tal vez dentro de una semana tomaremos conciencia de qué fue lo que vimos. Mientras escribo esto todavía pienso que faltan entre dos o tres meses para la presentación de Metallica. ¿En verdad pasó?

Master of Puppets nos agarró desprevenidos y todavía en el letargo de One. Otra que causó el mismo efecto. El público coreó el éxito con brutalidad y actitud. Algo que siempre asombra de esta canción es su actitud. Su desprecio a la humanidad. Hetfield otra vez, tan desalmado, tan fascista, todo un gigante. James y Kirk se encontraron en medio del escenario y se fundían al unísono en cada solo. Master, Master. La risa del final... supremo.

A Metallica no le bastó patearnos en el piso y dejarnos sangrando, sacó su mazo letal Blackened que sirvió para partirnos la cabeza. Las melódicas guitarras aparecieron como sirenas. And justice... un disco enorme. Blackened es una de las más trasheras de la banda. Su rabia es más fuerte que 500 años. Ésta canción, a mi juicio, nos separó del apreciador de la banda y puso en evidencia al fanático hardcore. En mi sector, solo habíamos un par que la cantamos. Nos miraban con envidia, la cual agradecí con orgullo.

Nothing Else Matters, sin duda la más conmovedora. James se sentó enfrente de nosotros, como en una fogata. Él y su guitarra. Musitámos las letras, nos hipnotizó. La cámara hizo un close up de su rostro. Fue impactante. Vimos en su mirada el camino recorrido de un ROAD DOG de un titán, un gigante que abría su corazón sin mayor miedo. Al final y en el último acorde, la cámara enseñó su mano. Después levantó la púa y en una cara apareció el sarcófago del Death Magnetic y en el otro el nombre de la banda. Estalló Enter Sandman. El Mateo Flores fue víctima de un pequeño sismo. Gritamos las letras. Nunca deja de sorprenderme la canción con su pinta pop, su actitud, y su robustez. Es por ese dandy endemoniado que tiene que conquista con dulzura.

La banda se despidió pero fue pedida a gritos. Hizo un guiño al Garage days con Last Caress. Después la metalera Battery entró en escena. Tuvo el mismo efecto que Blackened, otra vez me sentí orgulloso. La rapidez de la canción es, siempre, para asustarse y admirarse.

Como última petición Seek and Destroy. Los moshpits aparecieron en todas partes. Say it Guatemala city, decía el gigante "SEEK AND DESTROY". El concierto terminó con una nota alta. El cansancio ni se notaba. Regalaron púas y baquetas. Unos fanáticos les dieron una bandera con un pabellón de Metallica que colocaron encima de la batería de Lars. Cada uno de los integrantes se despidió a su modo. Lars nos dijo: "Espero que no tardemos otros 29 años en venir". Los cuatro se abrazaron y se agradecieron con reverencia a una generación que los esperó desde siempre. Muchos quedamos incrédulos. ¿En verdad vinieron? Un show increíble.

LO FATAL: Los incidentes de afuera. El rockero chapìn idiota que utiliza las afueras de los recintos para enseñar ese garbo de alcohólico y barato para los vergazos, que se va contra la razón al no pagar su entrada y querer entrar a la fuerza.

LO HIPÓCRITA: Las radios que dicen que tocan rock. EXA, La clásica, y demás estaciones que por tanto desprecio que les tengo las olvidé rápidamente.

LO IMPERDONABLE: El sonido. Quiero las cabezas de los desorganizadores en una estaca.

LO SANO: Tocó una banda chapina Extinción y Mastodon, como dicen los que no saben nada de la banda y no tienen nada bueno que decir también, como yo: BUENA ONDA MUCHÁ.

***FOTOS DE STANLEY HERRARTE Y SU FOTOLOGÍA

jueves, 4 de marzo de 2010

METALLICA BLACK ALBUM.... EL MEJOR DISCO DE ROCK


Lo primero que recuerdo del Metallica/Metallica... es caminar por la sexta avenida de la zona 1 de la ciudad de Guatemala y escuchar en cada puesto pirata una canción del rebautizado Black Album. Entrar a la Plaza Vivar y bajar por esas escaleras de caracol y encaminarse a la iglesia de rock que era ese local llamado Rock Shop, era como un regreso a casa. Un templo al rock, al Metal, que tenía ídolos en las paredes, Ozzy, Alice Cooper, Slayer, Sepultura, Pantera, Anthrax y claro Metallica. Los que entramos, ésa vez, a Rock Shop a contemplar aquellos discos, camisetas, llaveros quedamos impávidos cuando empezaron los acordes duros de Sad But True. Todos sacudimos la cabeza, coreámos las letras y sacamos nuestra guitarra de aire. Juro ver en los rostros de esos fanaticos, a Hetfield, Hammet, Lars y Newsted. El volumen subió de música de fondo a decibelios de avión. HATE... I'M YOUR HATE WHEN YOU WANT LOVE, gritaba Hetfield. I'M YOURS, SAAAD BUUT TRUUEEE.

El album negro tuvo 12 sencillos, todos supremos. Las estaciones de rock de aquellos tiempos tardaron más de dos años en digerir todo el disco. La Metroestereo pasó 91, 92 y 93 con los sencillos de Metallica entre los primeros lugares en su programa Las Metrodiez. El trash pasó de subersivo a lo pop. Los "metrovisores" porque en aquellos tiempos la música provocaba imágenes mentales, decía el promocional, -al menos ése era el concepto-, saturaron las ondas radiales de estos acordes inmortales. Algunas radios que no sucumbieron al metal, por su alto contenido satánico, decían ellos, después de tres canciones a regañadientes, nunca más volvieron a poner una canción del álbum en referencia. Hubieran preferido que no existiera, pero así era la 95 y la Doble SS. La metro siguió hasta la saciedad.

El fenómeno del Black Album llegó hasta un concierto en Rusia cuando Metallica inclinó 2 grados la rotación de la tierra con su rock pesado y cerca de un millón de rusos golpearon la tierra más que las bombas atómicas de Japón y todos los tanques dispararon durante el régimen comunista al mismo tiempo. No miento. La gente en ese concierto es lo más cercano a contemplar un mar. Los integrantes de Metallica podían ver la curvatura de la tierra.

Si recordamos las sesiones de grabación, el proceso fue tedioso. Irrespeto entre los integrantes y el productor Bob Rock. Cansados de sus largas canciones y problemas de amnesia musical en los conciertos, Metallica quiso hacerlo simple. "Cortes (comer)musicales con altas dosis de rock, compactos y pesados". Fue otra dirección y el Metallica, me refiero al disco, fue un parte aguas para la banda.

Enter Sandman: Criticada por la plegaria infantil. Sandman es una especie de ironía tenebrosa con mucho humor al estilo de Black Sabbath. Un niño que reza para que el Coco no se lo coma.



Sad But True: Retumba, suena como la caida un peñazco. Hetfield es la personificación de la actitud. Los espacios de tiempo entre cada compás le dan la oportunidad a Lars de usar la batería como un campo de tiro especial para escopetas. Las guitarras bufan y el bajo suena como el grito de apareamiento de un cocodrilo. Las letras responden a una esquizofrenia, o entidad malévola dentro de uno mismo; una posesión. I'm your dream, make you real / I'm your eyes when you must steal / I'm your pain when you can't feel / Sad but true... I'm You sentencia Hetfield.



Holier than Thou: Es una rimbombante canción donde confluye todo; solos acrobáticos, metales duros y bajos guturales.



The Unforgiven: Una balada memorable. El solo de Hammet fue diseñado en microscopio. El sentimiento de la voz de Hetfield es duro al principio y absolutorio en el coro. Una mirada al futuro de un viejo que se consume y que no logró su sueño americano, de allí su odio propio. ¿Puedes juzgar al que se odia?



Wherever I May Roam: Una entrada pesada y después un ritmo frenético. El bajo y la batería parecen un ensayo nuclear en el subuselo. Las ondas atómicas se expanden lentamente mientras Hetfield sentencia y declama soledad violenta. Where I lay my head is home Los efectos de sonido de Wherever I May Roam son de gran factura. Un universo de poder en 6 minutos con 44 segundos.



Don't tread on me: No provocar a la Bestia. Metallica navega por aguas rockeras explayándose en lo que sabe hacer mejor.



Through the never: Rapidez y actitud rebalsan en esta canción. Parece un guiño de lo que sería Fuel. Una búsqueda interminable para animar una canción.



Nothing Else Matters: "Estaba hablando con un amigo cuando empecé a tocar la guitarra y salieron las primeras notas de la canción le tuve que decir que lo llamaba luego y le colgué rápido" (claro que Hetfield lo cuenta más chistoso). Beth de Kiss es una canción de rockeros para sus esposas y decirles: No te preocupes cariño, estaré con los chicos tocando en la noche". Metallica eleva el drama de la soledad de estar en gira con una carta de amor a nadie, a la novia que se fue. Una realidad dura para un éxito casi maldito. Lo que importa es lo que tengo y nada más. Never opened myself this way / Life is ours, we live it our way / All these words I don't just say / And nothing else matters. El solo de Hetfield no tiene precio. La instrumentación casi invisible de Michael Kamen es la guinda, pero éste, sólo es percibido al escuchar el corazón de la canción.



Of Wolf and Man: La transformación del humano a un animal. El despertar a colmillo y hambriento por víceras y sangre. Tiene una atmósfera y al escuchar la frase I feel I change... parece la voz de Mustaine. ¿Sufriré de culpa porque David no está?



The God that Failed: El bajo dirige ésta canción. Pesada y densa. El headbagging hasta que la cabeza se desprenda. Antireligiosa, Dios es un debilucho: I see faith in your eyes / Never your hear the discouraging lies / I hear faith in your cries / Broken is the promise, betrayal / The healing hand held back by the deepened nail /Follow the god that failed. Un coro pegón y headbangguero.



My Friend of Misery: Un canción de rock duro e intenso. Increíblemente optimista a pesar de su densidad. El arpegio del bajo parece lo que un ángel oscuro tocaría para guiar al tormento eterno de la nada. La letra escupe al sentimiento del noble sacrificio que nadie valora. / You still stood there screaming / No one caring about these words you tell / My friend before your voice is goneOne man's fun is another's hell. Esta canción se queda en uno por mucho tiempo.



The Struggle Within Un pequeño trash pop para terminar el disco. Rapidita sin mucha presión. Un coro a lo que va. No pierde el tiempo.



El Metallica/Metallica ganó todos los records de ventas. Hasta la fecha ha vendido casi 20 millones de discos en todo el mundo. Le dio una dirección más popera a la banda, que buscó en los años siguientes canciones más apropiadas para la radio. De pronto una banda que era de culto explotó como la presión de una gaseosa y se extendió por todos lados. Hasta los piratas de la música que por aquellos tiempos, eran férreos adictos a la lambada, se cambiaron al Metal y lo volvieron moda. El rock nunca fue tan fuerte. El Black Album, les ganó a todos.

lunes, 22 de febrero de 2010

*AND JUSTICE FOR ALL... EL MONSTRUO DEL TRASH


Aunque resulte denigrante llamarlo el mejor álbum trash, no se le compara con decir el mejor Álbum de Metallica de los 80's y el más importante del Heavy Metal hasta ahora. Complicado y sobreproducido, si sonar despectivo, el Justice es el disco más ambicioso que la banda ha hecho hasta la fecha y suena tan actual. El mensaje político no ha envejecido ni un ápice. Volvamos la mirada sobre el hombro un momento. El genio murió. Y la depresión cayó en los integrantes, no digamos los fanáticos, al morir Cliff Burton en una gira por Europa, específicamente en Suecia fue demoledora. La suerte se lo llevó cuando en un juego de cartas, Burton le ganó la cama del bus a Hammet, quien tuvo que dormir en un asiento. El accidente provocó que Burton no abriera los ojos jamás. El conductor del bus perdió el control. Solo podía decir que un peñasco en medio de la carretera lo hizo volcar. Todos buscaban a Cliff y un James fúrico fue a estrangular al chofer para preguntarle por la suerte de su amigo. ¿cuál fue la piedra con la que chocamos?, gritaba James

Con el futuro pendiendo de un hilo contrataron a Jason Newsted bajista del grupo Flotsam and Jetsam. Éste intruso tenía grandes zapatos que llenar y solo porque tocaba el bajo no sería lo suficiente para ser bienvenido al círculo más que una simple cortesía. Su bautismo fue terrible. Le cargaban las cuentas de alcohol de la banda, que por aquellos tiempos tenían el mote de Alcohólica por razones obvias y decían que era un homosexual. En todo el disco Newsted es casi invisible. Sus ideas fueron ignoradas y en las sesiones de grabación fue reducido a músico suplente. Mi primera impresión fue preguntar si Metallica tenía bajista. Aún así empezaron las grabaciones.

Blackened es bestial, imponente, con un estribillo que va acompañado de dos partes instrumentales donde Hetfield vomita depresión y desolación sin clemencia.



And Justice for all... Una canción de casi 10 minutos. Muy complicada con numerosos cambios de ritmos y letras corrosivas que señalan con dedo medio al sistema de justicia de EEUU. A Metallica se le hacía muy difícil interpretar ésta canción en conciertos, se perdían. Hammet dijo que nunca volverían a tocar esa "mierda" de canción.



Eye of the Beholder es la venida de un gigante. Beholder delimita y reprime la libertad más no para el que la puede comprar. Mientras haya dinero la justicia funciona. Un mensaje aberrante a todas luces.



ONE es terrorífica, magistral, dolorosa y potente. Sus letras son lacerantes y los solos de guitarra hacen temblar hasta al guitarrista más experimentado; una parte instrumental que pone eriza la piel. Hetfield sentencia, lapida y la música obedece. Hammet despega con solos imposibles. Korn sacó la tarea de convertirla en una canción de radio con una presentación en el tributo a Metallica de MTV. Metallica tuvo que poner su mejor cara para no reír. Hacer el video representó para la banda trashera una escupida a sus fans más hardcore. "Se vendieron" gritaban al mismo tiempo que se rasgaban las vestiduras y aplaudían el video.



Para The Shortest Straw el hambre de fuertes acordes no puede pararse. Y es que todavía falta lo mejor. Metallica viaja con más speed metal de gran factura. Ulrich nunca sonará mejor que en cualquier disco. No le alcanzaron las extremidades para cada canción.



Havester of Sorrow es una canción que sirve para violentar nuestra nuca, levantar la mano y gritar las letras. Harvester suena imponete. Lo mismo para The Frayed Ends of Sanity.





To live is to die, es sin duda, la canción más conmovedora de metálica. Intensa. Tiene la letra de la lápida de Burton: When a Man Lies He Murders / Some Part of the World / These Are the Pale Deaths Which / Men Miscall Their Lives / All this I Cannot Bear / to Witness Any Longer / Cannot the Kingdom of Salvation / Take Me Home. Su epílogo



Terminamos Dyers Eve el último vómito. Y es que en Justice... nadie se salva. Familia, justicia, el sueño americano vuelve a morir una y otra vez.



Metallica firma con letras de oro el disco más importante de su historia. El Metal es inmortalizado en este disco y gracias a él nunca morirá. Sigue haciendo justicia para todos aún.
*Post realizado para los 20 años del disco.

viernes, 12 de febrero de 2010

MASTER OF PUPPETS LA EXPLOSIÓN DEL TRASH


Lo tiene todo, drama, drogas, sátira, furia infernal, destrucción, sentimiento y genialidad. El disco más completo sin duda. Las letras de Hetfield contienen una postura definida, política y madurez. La rapidez de Hammett para ejecutar los solos, nos provoca que nos brinquen los oídos y la caída de cientos de alfileres en microsegundos, y Cliff… uff Cliff. Él estalla en esa atmósfera de creatividad y continúa siendo la guía invisible y poderosa de la banda.

La portada es un presagio de la tragedia que vino después. Todos perdimos cuando la muerte se llevó a Burton. Y se lo llevó sin la intención darle una oportunidad de despedirse. Instantánea y cruel, así de celosa. Ni Burton se dio cuenta. El aura de Master of Puppets es tan trágica como majestuosa.

Burton era un niño de 6 años cuando empezó a tocar el piano. A los 13 años inició con el bajo. Fue por ese tiempo que su hermano fallece a causa de un aneurisma cerebral. Burton juró convertirse en un gran bajista en honor a su hermano. Sus padres se asombran de la dedicación y el talento que tenía Cliff. Supera a su primer maestro. El segundo fue el jazzista Steve Doherty quien le enseñó otros estilos, a leer música y con el tiempo también sería superado por el alumno.

Para 1980 Burton era un músico respetado de la escena underground en San Francisco. Después conoció a Lars y James y, ya sabemos el cuento. Para el tercer álbum y con todo el potencial a punto de estallar, sale Master of Puppets, considerado la piedra angular del Trash Metal.

Battery hace su entrada con una guitarra de madera. La primera vez que lo escuché me pareció algo fuera de lugar para un grupo de Trash. No sabía, como ven, nada de la banda. El segundo ritmo con el acompañamiento de los cuatro músicos. Yo estaba acostumbrado a un compás de 4 por 8 en el rock toda mi vida, así que, me fue difícil asimilar aquella velocidad. Tengo que decir: Me chocó. Pero fue esa rapidez la que me enganchó. La violencia y los solos desquiciados, la dicción de Hetfield para cantar, decir todo lo que canta en menos de un segundo. Lars, ni se diga. El bajo invisble y casi no se escuchaba. Intenta decir eso: Crushing all deceivers, mashing non-believers / Never ending potency / Hungry violent seeker, feeding of the weaker/ Breeding on insanity. Esto va más allá de la práctica.



Master of Puppets. No sabía que era un manifiesto antidroga, la letra es cruda y sorprendente. No apta para borregos o débiles. La risa de Hetfield, el ruego en fade out, gritando un master que se diluye y ahoga. Los solos imposibles y tiene varios. Toca cada fibra. El bajo de Burton. El manejo de la brutalidad y la crueldad con el humor negro, siempre fue novedoso para mí. Hell is worth all that, natural habitat / Just a rhyme without a reason / Neverending maze, drift on numbered days / Now your life is out of season / I will occupy / I will help you dieI will run through you / Now I rule you too / Come crawling faster / Obey your master / Your life burns faster / Obey your master / Master. Es para restregársela en la cara al maldito y débil drogadicto. JAJAJAJAJA. FUCK HUMANITY. Un mensaje sutíl que queda aprisionado en nuestra mente.



The Thing that should not be: Burton era fanático del escritor HP Lovecraft. El hombre que se convierte en eso que no debe ser. La canción está basada en el libro: La sombra sobre Innsmouth. Letra tenebrosa, muy al estilo de Black Sabbath. Drain you of your sanity /Face the thing that should not be.



(Welcome Home) Sanitarium: está inspirada en One flew over the Cuckoos Nest. Todo aquello que conlleva estar confinado a un manicomio. La canción empieza lenta y después desemboca en un derroche de metal. No more can they keep us in / Listen, damn it, we will win / They see it right, they see it well / But they think this saves us from our hell.



Lo que se viene en el lado B (pienso en mi cassette original), va más allá de cualquier cosa que se puede imaginar.

Disposable Heroes Hay una sinergía brutal de solos, ritmos que corren, vuelan, flotan, emergen y se encuentran. Todo a una gran velocidad. Disposable es una canción que, perdonen la expresión, no se anda con mierdas. Es la canción más fuerte con un mensaje antiguerra y escupe en la cara de la violencia que es una total estupidez. I was born for dying. La crueldad, otra vez, manda por un caño a la humanidad, y adopta una postura obtusa desde el poder. Paz por guerra y como premio: el infierno de vivir mutilado; sin alma. Soldier boy, made of clay / Now an empty shell / Twenty one, only son / But he served us well / Bred to kill, not to care / Do just as we say / Finish here, greetings death / He’s to take away. Es tan fuerte como ONE, salvando las distancias.



Lepper Messiah: Odiaba cuando mis programas de la televisión terminaban y empezaban Club 700. Con encorbatados declamando pasajes del señor. A enseñarnos a orar. Ven y sé parte del fascismo religioso. La hipocresía de estos farsantes al venderse como hombres santos y pulcros, y que cuando apagaban las luces, era malditos monos fornicando con sus asistentes mientras condenaban el sexo. Las lágrimas de Jimmy Swaggart. Cuando leí la letra de Lepper Messiah pensé: no estoy solo. Odié la religión de este país y sus condenas desde los púlpitos. Clamé a Dios por un trueno para desaparecer a estos bastardos pero vivir en desgracia y vergüenza fue su mejor premio. Time for lust, time for lie / time to kiss your life goodbye / Send me money, send me green / Heaven you will meet / Make a contribution / and you'll get a better seat / Bow to Leper Messiah…… Lie, lie, lie, lie, lie, liiiiiiiieeeeeee. Malditos farsantes.



Orion es como amor a primera vista. Pinta, dentro de su composición, varios universos. Y es que Orion nos eleva a otros estados. Genio Burton. La tocaron para su funeral. La canción es majestuosa pero por el contexto que abarca es: celestial. El solo de Cliff y los acompañamientos de las guitarras son imponentes y deprimentes. No se puede decir más.



Damage Inc. La más veloz. Robusta. Con riffs que rugen como tigres robotizados y una batería que suena como un mazo pegando en un tornillo de hierro a velocidad de metralleta. Demoledora. Lars está endemoniado. We chew and spit you out / We laugh, you scream and shout / All flee, with fear you run / You’ll know where we come from / Damage incorporated. No se cómo definir a ésta canción. Bestial, se le aproxima.



Master of Puppets continúa maravillando. Es un gran canto de cisne para Burton. Y es que el disco te atrapa en un torbellino donde te dan lo que pedís y más. Simplemente el mejor disco del Trash Metal.

lunes, 25 de enero de 2010

RIDE THE LIGHTNING: LA OSCURIDAD SINFÓNICA DE METALLICA


Un disco demoledor. Aquí los cuatro jinetes tienen un caballo de hierro. La voz de James Hetfield es de temer. Las notas de las guitarras son como violentos rugidos de música para dioses de lo profundo. Empecemos.Terminada la gira por Europa donde no les fue nada bien, Metallica se topó con que los fanáticos extremistas de la banda, los criticaron por filtrar un demo que mostraba la considerable evolución melódica y, dios nos libre, de trabajar en una balada. Los tacharon de vendidos. Y no sería la primera vez. Flemming Rasmussen llevó las riendas en la producción. Y su misión: hacer sonar a Metallica como los dioses del metal que son. Y lo consiguió.

Sin embargo las sesiones de grabación fueron caóticas, esto por la falta de fondos. La gira Hell on Earth por el viejo continente, junto con bandas como The Rods y Exciter, les dejó rascando la olla ante la escasa asistencia de metaleros. Ride the Lightning fue grabado en el Sweet Silence Studios, en Copenhague y se tardaron 22 días. En el esfuerzo se contó con la colaboración del desterrado David Mustaine y por supuesto, el genio de Cliff Burton. Con este trío, y Rasmussen, la banda no pudo ser detenida.

Fight fire with fire. Empieza como un ballet. Así sonaría en un unplugged. Las letras reflejan esa venganza necesaria que en muchos casos los pacifistas contrarrestan con una guitarra, folk, LSD, flores, y mucho amor. Fight… simplemente les dice FUCK OFF y después, inmisericorde, las aplasta. Quién necesita paz cuando todo puede acabar ahora. Fight fire with fire / Ending is near / Fight fire with fire / Bursting with fear / We shall die. Gran guinda del metal y apenas llevamos la primer canción. El solo de Hammett aquí es muy limpio. Lars con doble bombo suena como el ataque de un helicóptero a punto de tirar napalm en la mañana. Delicioso a esa hora, dicen. Los tracks número uno de Metallica siempre son rompe bolas.



Ride the Lightning es la condena de un “inocente” metalero. El nivel de descripción de la letra nos hace presenciar la ejecución y admirar el momento estóico cuando 30,000 voltios recorren su cuerpo y vemos como la piel se reduce a ceniza. Escribir sobre la muerte a Hetfield le es muy natural en este disco. Parece que alguna vez estuvo en ese umbral. Wait for the sign / To flick the switch of death / It's the beginning of the end / Sweat, chilling cold / As I watch death unfold / Consciousness my only friend / My fingers grip with fear / What I am doing here?.



From Whom the Bell Tolls. Parece un déjà vú de ACDC pero bien hecho. Potente riff y armonioso. Las guitarras se encuentran en cada cambio de ritmo para derretirnos el cerebro. Es que con audífonos, esta canción tiene otro nivel. Parece un guiño al álbum negro, el cual vino 6 años después.



Fade to Black doliente, digna (con las botas puestas, digna) y poderosa. Desde los primeros movimientos de arpegios nos adentramos en una canción con mucho qué decir. Es un manifiesto al suicidio sin cometerlo. Hetfield, y con esto matamos la pleitesía que se le hace a la cobardía del suicidio, la escribió cuando un frío día de enero, unos malparidos, les robaron todo el equipo de sonido, instrumentos y equipaje, dejándolos únicamente con la ropa que llevaban puesta. El lamento de cisne de Fade to Black no es indiferente al dolor; un tanto dramático, sí. Aun así, no deja de conmovernos. Sus letras son intensas. Growing darkness taking dawn
I was me, but now He's gone / No one but me can save myself, but it to late / Now I can't think, think why I should even try /Yesterday seems as though it never existed /Death Greets me warm, now I will just say good-bye. Sólo somos humanos después de todo. Y se vale lamentarnos. Su final es una contemplación a una fría oscuridad. Y termina con una despedida, nada más.



Trapped Under Ice Si fade to black es un canto al ostracismo, Trapped… es un rompimiento atómico al saco de fuerza o la prisión mental a puro puño. Las guitarras parecen truenos y la batería es supersónica. Scream from my soul / Fate, mystified / Hell, forever more / No release from my cryonic state / What is this? I've been stricken by fate / Wrapped up tight, cannot move, can't break free / Hand of doom has a tight grip on me.



Escape Es salir de esa oscuridad y adentrarnos a una aceptación humana. Aquí ya nos metemos a otros enfoques filosóficos y existencialistas que me harán bostezar. Es un canto a madurar, y sí, es cursi. Out of my own, out to be free / One with my mind, they just can't see / No need to hear things that they say /Life is for my own to live my own way. Escape tiene los mejores solos del disco junto con la batería de Lars que suena muy articulada. Aprovecha los cambios de ritmos y le pega al instrumento puntualmente aprovechando los silencios con los golpes necesarios.



Creeping Death. Ciertamente la canción que reafirma los clichés del trash y del death metal, etc. La satanización de los signos religiosos, algo muy de los 80 y se le da un punto final en Lepper Messiah del Mastero of Puppets. También nos metemos a otros líos que me harán bostezar profundamente. Aunque la canción es buena y los solos de Hammett enamoran, el corte está fuera de lugar. Mata el espíritu existencial que, hasta las 7 canciones anteriores, Metallica venía desarrollando con gran éxito. Lo que hace conquistar al oyente esta canción es su actitud y potencia, pero hasta allí.



The Call of Ktulu. Esta canción instrumental cuenta con la colaboración de Ulrich, Burton, Hetfield y Mustaine. Ktulu es un dios que vive en las profundidades del mar y cuyo fetiche consiste en coleccionar sombras malignas o demonios que posee el ser humano. Ésta fue la primera canción instrumental de la banda. Su nombre anterior When Hell Freezes Over fue cambiado por Burton, quien es un enamorado del escritor de terror H. P Lovecraft que fue el que inventó el mito de Cthulhu.



Ride the Lightning reafirma el poder que tiene la banda y los eleva a una dimensión de músicos. La sinergía creó un mental sinfónico, casi intelectual con letras intensas, robustas, gracias a la mente de Hetfield, esto les dio profundidad y captó la atención. Metallica nunca volvería a sonar así de siniestro. Y no volverán a ser introspectivos. Pero probaron que su fuerza lírica y musical es tan imponente que tendrá que ser explotada aún más.

lunes, 18 de enero de 2010

METALIZACION: KILL EM ALL, LA CRUDEZA DEL TRASH


El primer album de Metallica irrumpió la escena musical del underground de San Francisco en 25 de junio de 1983. La viceral visión del trash y del metal expuesta por estos músicos, fue incluida de inmediato como un clásico del género y a la banda como la más imponente de la escena.

El destino empezó cuando Lars Ulrich puso un anuncio en la revista Recycler para formar una banda integrada por mùsicos que reuniera los requisitos o fuerna fanáticos de la nueva onda del rock heavy metal inglés, dentro que los que destacaba Iron Maiden. Casualmente, ese mismo día, James Hetfield, publicó un clasificado con las mismas intenciones. “Sólo éramos él y yo así que porqué no juntarnos”, expresó Hetfield. Lars criticó a James su forma de tocar guitarra y James le parecía fatal su estilo de tocar la batería de Lars. Sin embargo, ambos sentían una química a la hora de componer. Al poco tiempo James les preguntó a sus amigos Rov McGovney y David Mustaine si querían formar parte de la banda. El nombre sale luego que Ron Quintana -amigo de Lars Ulrich-, tenía la intención de publicar un fanzine de metal y tenía dos nombres para ponerle a su publicación: Metalmania y Metallica. Lars le recomendó que usara el primero porque le parecía fantástico el otro para ponérsela a su banda.

Lars, David, y James fueron a San Francisco para un concierto de un grupo llamado Trauma. Los tres quedaron boquiabiertos con la presencia y el talento de Cliff Burton cuando explotaba con sus solos melódicos. Los contactos se hicieron y Burton les dijo que como requisito para unírseles tendrían que mudarse a San Francisco. ¿Y McGovney?. Rov saldría al poco tiempo luego de un incidente que tuvo con Mustaine, luego que éste, le echara cerveza en su bajo dejándolo inservible. David, Lars y James se fueron a la ciudad de la bahía mientras Burton los esperaba.

Grabaron un demo en vivo al que le pusieron Metal Up your Ass donde estrenarían el tema Whiplash. En esa presentación el telonero fue el grupo Exodus donde tocaba el guitarrista Kirk Hammett quien causó una gran impresión en Lars y James. Con el demo grabado, el promotor de conciertos, Johnny Zazula les programa varios conciertos en la costa este luego de escuchar el material. La banda inicia una gira para llegar a Nueva York. Pronto empezarían las peleas ante el abuso de drogas y alcohol de David Mustaine. El guitarrista subía al escenario y tocaba desafinado o se perdía presentaciones por estar bebiendo. Cuando llegaron a Nueva York, Cliff, Lars y James decidieron despertar a David y le dieron un pasaje de vuelta en bus a San Francisco. “El viaje es para que David pensara en su futuro”, dijo Lars. Irónicamente, no sería la última vez que alguno de los integrantes batallaría con el alcohol y con los excesos de la década, Metallica, sucumbió a esa adicción, sin darse cuenta. Rápidamente se ponen en contacto con Kirk Hammett, cuya formación musical fue con Joe Satriani, y quien aportaría a la banda, un sonido más contundente y melódico.

Con la alineación definida empezaron las grabaciones.

Metallica empezó a recopilar las canciones grabadas en el demo No Life ‘till Leather al que después le cambiarían el nombre a Metal Up Your Ass. Éste incluiría, además de Whiplash y No Remorse una de las composiciones de Cliff Burton (Anesthesia) Pulling Teeth y la nueva versión The Mechanix rebautizándola como The Four Horsemen.

Les demoró poco más de un mes en terminar el álbum. El título del disco sería llamado como el demo pero la compañía disquera Megaforce Records, rechazó el título. Fue entonces que Cliff dijo: "Las malditas empresas, ya sábes, debes matarlos a todos".

Kill 'em all empieza con Hit The Lights. Es el previo del calentamiento como un inicio de concierto. El espectador se deja llevar por un rasgueo de cuerdas y la velocidad entra en acción, ya no hay tiempo para pensar después. La letra es la máxima del estilo de vida trash. Una banda que se entrega sus fans. Un Metallica dispuesto a tocar acordes hasta que las cuerdas se rompan o los dedos sangren profusamente. You know our fans are insane / We are gonna blow this place away / with volume higher / Than anything today the only way / When we start to rock / We never want to stop again. La habilidad de la banda para los puentes rítmicos y espacios instrumentales rompe cualquier esquema de rapidez furia coordinación, precisión y fuerza. Estamos frente a un monstruo.



The Four Horsemen parece un capítulo del apocalipsis al que le pusieron música de furia bíblica. Un bajo vibrante y nada predecible. Burton es el que se lleva los ritmos de las canciones. El bajo habla más que las guitarras y eso se hará evidente conforme pasen más canciones. Burton se echa la banda a los hombros y se siente muy cómodo. La rapidez de los solos y los riffs de Hetfield y Hammett tienen fuerza propia; son casi truenos y a veces parecen gritos. De pronto Hendrix podría sentirse amenazado, y eso ya es decir mucho.



Mototbreath entra con la batería de Ulrich. Parece una danza de elefantes que matan a una colonia de ratones. La voz de Hetfield está grabada en dos canales y eso es, en casi todas las canciones del disco. Aún no tienen esa crudeza que obtendrá con el tiempo. A veces inseguro y otras veces vocaliza con gran crudeza o compensa con alaridos.



Jump in the Fire en un sencillo de promoción. Trash pop de mejor factura. Jump.. es como la prédica de un profeta endemoniado: Jump by your will or be taken by force / I'll get you either way / Trying to keep the hellfire lit / I am stalking you as prey / Living your life as me I am you you see / There is part of me in everyone / So reach down grab my hand walk with me through the land / Come home where you belong. Hammet termina la canción con un solo imposible.



(Anesthesia) Pulling Teeth. Burton nos restrega su genialidad sin complejos ni empachos. Explaya su habilidad en un bajo gutural que busca explotar con arpegios y riffs sucios, un sentimiento honesto; casi puro, que intenta emerger de una reflexión profunda y depresiva. Intensa. El título puede ser de mal gusto pero queda abierto a la conclusión del oyente. Después de tanta absorción, desemboca en un rock duro de garage.



Whiplash. Metallica mete quinta. Nos sube a un ferrari y en una recta de 100 kilómetros lo recorremos a kilómetro por segundo. Hiperespacio. Vaya furia para tocar. Se puede ver como rolan cabezas en el suelo porque el vaivén de los headbangers no da para más. Muchos no pasan de la primera estrofa decapitados. La letra es un manifiesto del trashero como un ser inmortal que vive en una anarquía supersónica. Los solos parecen gritos. Life out here is raw / But we will never stop / We will never quit / cause we are Metallica. La profecía se cumplió.


Phantom Lord Tiene un espíritu político. Invita a la rebeldía, desobediencia, a levantar el puño. Metallica experimenta con cambios de ritmos por primera vez. El solo de Mustaine antes de irse de la banda, es un preludio de lo que vendría en Megadeath, pero esa es otra historia.


No Remorse La banda se toma su tiempo para bajar la velocidad no así de su guitarra principal que es, la que en un espacio más amplio, le imprime solos estridentes y armónicos. No Remorse también tiene varios ritmos. Esto será muy característico después y aunque puede cansar tanto desvío de ritmos, seamos indulgentes, es su primer disco. La letra también es un manifiesto a morir sin reproches, sin censura, sin nada. Trascender con una sonrisa histérica, la señal del rock en la mano y una cerveza en la otra. La canción termina con un ritmo parecido al Jump in the Fire, que se perdona después de tanto frenesí.



Seek and Destroy Es otro sencillo. No muchos de qué disco esta canción. Metallica la toca mucho en sus conciertos. Es trash metalero clásico. Un ritmo trepidante, la letra es una jerga para destruir todo a cervezas, crudas, puñetazos, cigarros y guitarra en mano. Los bohemios piden un poema romántico para morir en la miseria histriónica y estóica; el metalero quiere inmortalizarse con cañonazos un solo de Hammett y camisa negra; preferiblemente de Metallica.



Metal Militia Es la canción de los soldados de Metallica. ¿Quieres ser uno de ellos?. Su ritmo es hipnotizante con una fuerza enorme. ¿Haríamos todo por la banda, no?. Es interesante que las canciones que experimentan con más ritmos sean las últimas 4. Ya vemos una clara tendencia de la banda y de lo que ocurrirá después. Chained and shadowed to be left behind / nine and one thousand / Metal militia for your sacrifice / iron clad soldiers / Join or be conquered the law of the land / What will befall you / The metallization of your inner soul / twisting and turning. La Metalización es al final lo que nos posee y se aloja en nuestro ADN como un gen que es misión heredar.



Kill ‘em All conserva su aire clásico. Esencial si se quiere entrar en el universo del Heavy Metal y el Trash. Metallica nunca sonará tan estridente y crudo. Sonará mejor eso sí, pero nunca tan descarnado y brutal. Revivir el Kill ‘em All es como encontrar a un grupo que es posible que nunca haya existido y no reconociéramos si no nos dijeran el nombre. Una joya del metal.