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martes, 10 de agosto de 2010

MISCELANEA CULTURAL XIV: LIBROS, PELÍCULAS Y SUEÑOS


Inception resultó ser la primera gran sorpresa del año. Y digamos, podría ser la primera gran película de la década que se nos viene. Un guión inteligente, a veces demasiado inteligente para su propio bien, que nos encierra en sueños, depredadores y terroristas oníricos que habitan en los distintos niveles del subconsciente. Dirigida por Christopher Nolan que nos ha traído thrillers irresistibles como Memento, ambos hombres murciélagos, The Prestige y el resbalón ese llamado Insomnia.

La película explora, como ya dije, los sueños. Sabemos pues, que la trama será un tanto complicada. Nos mete en los pantalones de Dom Cobb, interpretado por Leonardo Di Caprio, líder de una organización que se especializa en plantar ideas en las mentes de cualquier persona para que con esto, se inicie un cambio de actitud que favorezca a una u otra corporación. La película maneja una tensión insufrible de principio a fin. Imposible pestañear. Un dato se escapa y con ello nos destruye nuestra apreciación. Con efectos especiales imponentes y las partituras musicales de Hanz Simmer, que también tiene dentro de sus créditos a Batman, Inception es una joya y una grata sorpresa que nos hace recuperar la fe, ante tantos bodrios mostrados en las salas producto de la huelga de escritores de hace un par de años.

Explora la relación tormentosa entre los protagonistas Dom y Mal, un apego enfermizo y que cuestiona esa necedad tan humana y aburrida de mantener vivos recuerdos que a la larga nos perjudican y en este caso pone en peligro la misión.

Imposible revelar más detalles. Si puedo mencionar, que la vi dos veces. Y con la segunda vez quedé convencido de mi apreciación inicial. Corra a verla como si lo persiguieran en los sueños.

Las almas cantantes en pena

El documental "Vidas Ambulantes" nos revela aquello simple y sencillo que por su belleza no es visible al ojo humano: La hermosa miseria. Aquella constante lucha por vencer el día a día. Nos cuenta esa dualidad de tercer mundo que solo países como este se viven. El viejo conflicto de hacer lo que se tiene hacer para sobrevivir contra hacer lo que te gusta y vivir mal pero satisfecho espirtualmente.

Vidas Ambulantes explora las circunferencias de la urbe chapina para mostrarnos a sus protagonistas que en los últimos atardeceres de sus vidas llegan a los restaurantes a regalarnos una canción como muestra de talento.

Su gran mérito es despertarnos esa curiosidad por lo cotidiano y sus personajes lúgubres que todavía se aferran a su alma artística. Mostrarnos que hay una realidad afuera del carro y que pesar de todo nos dice, con un abrazo, que la vida es así: Una lucha sin fin. Esa lucha digna que cuando arranquen los primero acordes de las Golondrinas y en el lecho de muerte, tenga unos pelos en la mano, sonría por haberla salpicado de sangre. Que esta vida cruel, me deje con una sonrisa luego que en la espalda le caiga un moco tiezo que le tiré mientras le dejaba el dedo medio extendido y suelte el último suspiro. Muy recomendable.

De Filgua

Satisfecho con mis compras de libros. En artemis compré El Evangelio del Amor y Crónicas e Impresiones de viaje de Gómez Carrillo. Les hice su agosto a Catafixia y a Vueltegato. Ya en mi estante de poesía están los libros de Maurice Echeverría, Vania Vargas (cuentos infantiles, que me gustó altamente recomendable), el experimento literario de Alan Mills. También compré el de Alejandro Marré, Luis Alejos y Pablo Bromo; poesía con altas dosis de intensidad.

Compré más libros de poesía, no sé ando en busca de inspiración divina y uno que otro sentimiento. Como si me llamara encontré una antología poética de Luis Cardoza y Aragón. Encontré el libro de No somos poetas de Carolina Escobar Sartí. Fulminante poesía, directa, intensa y devastadora. Me lo firmó y eso me emocionó más. Encontré Diarios de Aprendices de César Brañas y para no olvidar el periodismo, una recopilación de reportajes de cine de Raquel Peguero llamado Humo en los ojos. Y don Julio Prado que como acto de bondad me regaló su libro Satanás cabalga mi alma que me lo leí en una sentada. Con la dedicación correspondiente y como siempre el encanto de su narrativa no deja de envolverme en su mundo. La mayoría ya los terminé de leer y eso me sigue animando a comprar más.

lunes, 3 de agosto de 2009

FILGUA: UN PASEO POR LOS LIBROS


La feria internacional del libro en Guatemala de este año estuvo interesante. Me extrañó que no estuviera Sophos; tenía pensadoquitarle varios libros de su inventario y que ya les había echado el ojo unas semanas atrás. Busqué y busqué y nada de la libreria. Así que con todo el pesar, empecé mi ronda de búsquedas para calcular precios. Pero yo sabía que eso no me iba a detener en comprar lo que yo quería. Mi sueldo iba a sufrir un golpe cultural aunque en estos momentos, la crisis y las deudas personales se iban a tener que esperar. Reconozco que parezco foto de hace dos años y que no he comprado ni siquiera un par de zapatos, pantalones o camisas. Me veo fatal. Improviso pero no se puede defender lo indefendible. Pobre pero con libros, me dije. Hay me avisan de una paca.

Mi búsqueda empezó por el fondo de cultura económica. El año pasado el grueso libro de "Lo mejor del periodismo de América Latina" se me había quedado. Un mamotreto de casi 600 hojas fue el primero que compré. Me iban a regalar los cinco sentidos del periodista de Ryszard Kapuscinski pero le dije a la señorita de bonito trasero y cara de yegua que lo había comprado el año pasado. De pronto y con un leve silbido, el poeta chileno Jorge Tellier que camina por una línea de tren me llamó. A Tellier me lo presentó JP. Me dolieron dos poemas que leí de aquel libro. Llevame, me dijo y no lo solté. Según Facebook, si yo fuera poeta como sería él. Pamplinas.

Fui a al puesto de la USAC. Toda la colección de Cardoza. Tengo varios y creo, suficientes del viejito. Así que escogí a don Flavio Herrera y compré su Tigre que me lo habían recomendado hace mucho. Q20. Tengo otro libro de él "La lente opaca". Simple su narrativa y humilde, con fuerza, eso sí. De shute me fui a meter a Editorial Cultura. Me llamó Cesar Vallejo, todo Dandy amargado él, el libro eran Poemas Escogidos, una compilación de Francisco Morales Santos. Q35 pesos. Y siempre Gómez Carrillo, siempre él. Esta vez me va a contar que putas hay en "Japón Heórico y Galante" por Q40. Me regalaron la revista Algarero que tiene en sus haberes los textos radioactivos del señor Prado, corresponsal del noticiero "Dios es hoy aunque no esté aquí". A punto de irme estaba cuando pasé por el changarro de la Universidad Del Valle y me topé con la seño Olga Lorena Moscoso que por razones de salud cerró, momentáneamente, su blog matilisguate. Siempre entretenida ella. Los chimes relatados fueron de quijada al suelo. Son fascinantes sus conversaciones; va de la tragedia, a la ironía, al sopapo y acaba con una risa en sólo una oración. Es un show cómico, mágico, musical con su mercado de lágrimas incluído. Es tan fácil molestarla, y que se enoje. Me dio su libro Desnudo reposo por la módica cantidad de 25 morlacos y la satisfacción que el dinero servirá para un becado de la Del Valle. Si claro recuerdo cuando regalé mi dinero en la Landivar, ¡a cuántos no ayudé! y lo peor es que no me regalaron ni un puto libro.

Después me fui y en la Piedra Santa y compré El Tunel de Sabato, que leeré primero porque el viejito ya tiene un pie en la sepultura y a punto está de meterse al tunel.

Insisto en que faltó Sophos. Supongo que por el cambio a la plaza Fontabella no les dio el presupuesto para irse a meter a FILGUA. Faltó esa perversidad que tiene esa librería. En fin, regresé a mi casa y empecé a leer. Con menos dinero pero con un espíritu ávido y con ánimo de reinventarse. Hasta el otro año.