lunes, 25 de enero de 2010

RIDE THE LIGHTNING: LA OSCURIDAD SINFÓNICA DE METALLICA


Un disco demoledor. Aquí los cuatro jinetes tienen un caballo de hierro. La voz de James Hetfield es de temer. Las notas de las guitarras son como violentos rugidos de música para dioses de lo profundo. Empecemos.Terminada la gira por Europa donde no les fue nada bien, Metallica se topó con que los fanáticos extremistas de la banda, los criticaron por filtrar un demo que mostraba la considerable evolución melódica y, dios nos libre, de trabajar en una balada. Los tacharon de vendidos. Y no sería la primera vez. Flemming Rasmussen llevó las riendas en la producción. Y su misión: hacer sonar a Metallica como los dioses del metal que son. Y lo consiguió.

Sin embargo las sesiones de grabación fueron caóticas, esto por la falta de fondos. La gira Hell on Earth por el viejo continente, junto con bandas como The Rods y Exciter, les dejó rascando la olla ante la escasa asistencia de metaleros. Ride the Lightning fue grabado en el Sweet Silence Studios, en Copenhague y se tardaron 22 días. En el esfuerzo se contó con la colaboración del desterrado David Mustaine y por supuesto, el genio de Cliff Burton. Con este trío, y Rasmussen, la banda no pudo ser detenida.

Fight fire with fire. Empieza como un ballet. Así sonaría en un unplugged. Las letras reflejan esa venganza necesaria que en muchos casos los pacifistas contrarrestan con una guitarra, folk, LSD, flores, y mucho amor. Fight… simplemente les dice FUCK OFF y después, inmisericorde, las aplasta. Quién necesita paz cuando todo puede acabar ahora. Fight fire with fire / Ending is near / Fight fire with fire / Bursting with fear / We shall die. Gran guinda del metal y apenas llevamos la primer canción. El solo de Hammett aquí es muy limpio. Lars con doble bombo suena como el ataque de un helicóptero a punto de tirar napalm en la mañana. Delicioso a esa hora, dicen. Los tracks número uno de Metallica siempre son rompe bolas.



Ride the Lightning es la condena de un “inocente” metalero. El nivel de descripción de la letra nos hace presenciar la ejecución y admirar el momento estóico cuando 30,000 voltios recorren su cuerpo y vemos como la piel se reduce a ceniza. Escribir sobre la muerte a Hetfield le es muy natural en este disco. Parece que alguna vez estuvo en ese umbral. Wait for the sign / To flick the switch of death / It's the beginning of the end / Sweat, chilling cold / As I watch death unfold / Consciousness my only friend / My fingers grip with fear / What I am doing here?.



From Whom the Bell Tolls. Parece un déjà vú de ACDC pero bien hecho. Potente riff y armonioso. Las guitarras se encuentran en cada cambio de ritmo para derretirnos el cerebro. Es que con audífonos, esta canción tiene otro nivel. Parece un guiño al álbum negro, el cual vino 6 años después.



Fade to Black doliente, digna (con las botas puestas, digna) y poderosa. Desde los primeros movimientos de arpegios nos adentramos en una canción con mucho qué decir. Es un manifiesto al suicidio sin cometerlo. Hetfield, y con esto matamos la pleitesía que se le hace a la cobardía del suicidio, la escribió cuando un frío día de enero, unos malparidos, les robaron todo el equipo de sonido, instrumentos y equipaje, dejándolos únicamente con la ropa que llevaban puesta. El lamento de cisne de Fade to Black no es indiferente al dolor; un tanto dramático, sí. Aun así, no deja de conmovernos. Sus letras son intensas. Growing darkness taking dawn
I was me, but now He's gone / No one but me can save myself, but it to late / Now I can't think, think why I should even try /Yesterday seems as though it never existed /Death Greets me warm, now I will just say good-bye. Sólo somos humanos después de todo. Y se vale lamentarnos. Su final es una contemplación a una fría oscuridad. Y termina con una despedida, nada más.



Trapped Under Ice Si fade to black es un canto al ostracismo, Trapped… es un rompimiento atómico al saco de fuerza o la prisión mental a puro puño. Las guitarras parecen truenos y la batería es supersónica. Scream from my soul / Fate, mystified / Hell, forever more / No release from my cryonic state / What is this? I've been stricken by fate / Wrapped up tight, cannot move, can't break free / Hand of doom has a tight grip on me.



Escape Es salir de esa oscuridad y adentrarnos a una aceptación humana. Aquí ya nos metemos a otros enfoques filosóficos y existencialistas que me harán bostezar. Es un canto a madurar, y sí, es cursi. Out of my own, out to be free / One with my mind, they just can't see / No need to hear things that they say /Life is for my own to live my own way. Escape tiene los mejores solos del disco junto con la batería de Lars que suena muy articulada. Aprovecha los cambios de ritmos y le pega al instrumento puntualmente aprovechando los silencios con los golpes necesarios.



Creeping Death. Ciertamente la canción que reafirma los clichés del trash y del death metal, etc. La satanización de los signos religiosos, algo muy de los 80 y se le da un punto final en Lepper Messiah del Mastero of Puppets. También nos metemos a otros líos que me harán bostezar profundamente. Aunque la canción es buena y los solos de Hammett enamoran, el corte está fuera de lugar. Mata el espíritu existencial que, hasta las 7 canciones anteriores, Metallica venía desarrollando con gran éxito. Lo que hace conquistar al oyente esta canción es su actitud y potencia, pero hasta allí.



The Call of Ktulu. Esta canción instrumental cuenta con la colaboración de Ulrich, Burton, Hetfield y Mustaine. Ktulu es un dios que vive en las profundidades del mar y cuyo fetiche consiste en coleccionar sombras malignas o demonios que posee el ser humano. Ésta fue la primera canción instrumental de la banda. Su nombre anterior When Hell Freezes Over fue cambiado por Burton, quien es un enamorado del escritor de terror H. P Lovecraft que fue el que inventó el mito de Cthulhu.



Ride the Lightning reafirma el poder que tiene la banda y los eleva a una dimensión de músicos. La sinergía creó un mental sinfónico, casi intelectual con letras intensas, robustas, gracias a la mente de Hetfield, esto les dio profundidad y captó la atención. Metallica nunca volvería a sonar así de siniestro. Y no volverán a ser introspectivos. Pero probaron que su fuerza lírica y musical es tan imponente que tendrá que ser explotada aún más.

2 comentarios:

Mynor Kauffmann dijo...

El Ride fue uno de los discos que cambió mi vida, Fade to Black fue una de las primeras rolas que toqué en completas en guitarra, lo hacia una y otra vez, no puedo decir que me guste mas que el Kill`em All, pero tampoco lo cotrario, esos dos discos de Metallica los llevo casi en la sangre. Buenísimos reviews mano, mis respetos en serio!!

David Lepe dijo...

Estoy de acuerdo casi con todo vos. (Ni me vayás a preguntar con que no estoy de acuerdo, porque ni me acuerdo, muy largo tu texto). La reseña me gustó... hiciste tu deber compadre. Mi disco favorito de los señorones, mano, le cachaste muy bien su sentimiento. Ahora, imaginate yo de adolescente escuchando esto como mi biblia privada. Creeping Death es una de mis dos canciones favoritas de Metallica, y creo una de las mejores, pero tenés razón, corta el toque personal que llevaba hasta Escape.
Chilero mano.