viernes, 31 de octubre de 2008

Cine: Combo 2 de 3


Las que nunca serán trilogía. Podría comerme mis palabras si algún productor se le ocurriera la descabellada idea de realizar una tercera entrega. Es necesario verlas por cultura general. Éstas franquicias wannabes sólo debieron hacer una película pero esa necedad de exprimir dólares a granel. Unas funcionaron mejor y se convirtieron en referencias del celuloide otras... bueno la mención. Este top es un saludo de dos dedos que parte de la frente a aquellas películas que aún hoy nos arrancan una sonora carcajada o una lágrima de cólera.

Gremlins (1984) y Gremlins: The New Batch (1990)

Estos animalejos con tantas trabas y reglas fueron la sensación en los 80's. Una pseudo-película de terror y comedia fue producida y bendecida por Steven Spielberg. Primero era Mogwai y después de comer pasada la media noche se convertían en Gremlins, esas diabólicas criaturias que destruyen un pueblo en medio de la nada de EEUU. Después destruyen un edificio donde no sirve ni un interruptor de luz en la ciudad de Nueva York. Gizmo era el animalito que todos querían para dárselos a sus novias. Se agradece el esfuerzo de la 2 pero con una bastaba. La cancioncita de Gizmo, quién no la cantó.

Before Sunrise (1995) y Before Sunset (2004)

Romance entre Julia Delphy y Ethan Hawke. La primera es una de esas fantasías de joven puberto de encontrar una extranjera que haga nuestros sueños sexuales realidad. La pelicula se va por ese día perfecto y soñado donde decimos nuestra profunda visión de la vida para impresionar a esa hermosa mujer. Destino, el Príncipe Azul, el único día que te tengo en mis brazos, fantasía y lo mejor, sin compromisos de nada. Encontrar una chava "down to earth flavor" como dice Jagger es lo fantástico. Hicieron el 10 años después. Desabrida, insípida, con destellos de esperanzas amorosas embarradas en el piso; por el puro morbo. Esa segunda parte debió quedarse en una fantasía pero a veces pasa en la realidad... En fin. Necios.

Ghostbusters I (1984) y II (1989)

La primera fantástica. Efectos especiales novedosos. Bill Murray en personaje afilado y mordaz una comedia de ciencia ficción y una trama creíble. Sigourney Weaver muy hermosa, parecía la hermana mayor de Penelope Ann Miller... ufff. Efectos especiales rústicos con la pantalla azul pero eran los 80's y ni modo. Para la Segunda parte eran los pasados de moda, alguna vez famosos y quince minutos vencidos. Versión funesta y caricaturezca de la primera. No pasa mucho. Se mira pero no se disfruta tanto como la anterior, excelente música (Bobby Brown) y ya. De pronto parece que sí pero no satisface. El cocinero estuvo de malas ese día.

Clerks 1994 y 2006

La primera aunque un poco aburrida tiene sus chistes de baño y diálogos interesantes que te dibujan una risa. Explota ese pesimismo existencial de generación X y la vuelve idiota y sexista. Todo pasa en una tienda de alquiler de videos donde afuera están los mariguanos Jay y Slient Bob. Por qué hicieron la segunda; no tengo ni idea. Por lo único que se salva es por Rosario Dawson pero si la querés ver desnuda allí está Sin City. Se puede obviar este par.

Meet the Parents (2000) y Meet the Fockers (2004)

En la primera ni me reí. La comedia de Stiller me resultó cruel y despiada. Sufrí mucho. Romper la urna con las cenizas de la madre y luego llega el gato a orinar sobre la arena me hicieron sudar frío y taparme la boca. Corte por favor... CORTE!!!. Sabiendo que De Niro ha sido el hombre rudo que baño de sangre NY en Taxi Driver, mató a quien pudo en Goodfellas y siguió con instinto de Tigre a matar a Don Fanucci en El Padrino 2 en una de las mejores secuencias del cine, me da la pauta para salir corriendo de esta dimensión, si se puede. Hice mis pases con ella con el tiempo. En Meet The Fockers... bueno siempre seguí estresado pero ya me reía... un poco. Streisand a pesar que ya es una mujer sesentera sale divina. Ésta es más familiar que la anterior con generosos chistes.


Hot Shots! (1991) y Part Deux (1993)

Comedias interesantes. La primera todos nos enamoramos de Valeria Golino. Ojos celestes hermosos, piernas divinas tan ardiente como para cocer un huevo. Una de las escenas más sexis del celuloide. La parodia a Top Gun (ese romance gay de pilotos) se agradece con una ovación. No se pueden olvidar diálogos como el discurso de la muerte de Dead Meat Thompson hecha por el Admirante Benson:

-Pete 'Dead Meat' Thompson is dead. So is Mo Green, Tataglia, Barzini, the heads of all the five families. It is at moments like these, my dear friends, that we must ask ourselves: "How can this not be part of some larger plan?" Do good men like Dead Meat Thompson just blink out one day like a bad bulb? I mean, one minute you're in bed with a knockout gal... or guy, and the next, you're a compost heap. Doesn't that bother any of you? Because it scares the living piss outta me!

O el discurso maravilloso de Topper al Comandante Block antes de ir a la guerra con Iraq

-My father used to say that not playing to win is like sleeping with your sister. Sure she's a great piece of tail, with a blouse full of goodies, but... it's just illegal. Then you get into that whole inbred thing. Kids with no teeth who do nothing but play the banjo... eat apple sauce through a straw... pork farm animals.

La segunda no tan interesante como la primera pero tiene sus momentos memorables. Es la película más sangrienta de la historia y la parodia a Rambo es fantástica. La escena de los monjes que con una pancarta despiden a Michelle Roddham esa acróbata de la cama que monta a Topper como un caballo salvaje y el día a día de Hussein. La pelea de Star Wars. No es un 9 como la primera pero es un 7.5.

KILL BILL Volumen I Y II

Tarantino viste al cómic de la Novia (The Bride) y la lleva a dimensiones insospechadas. La saga posee la mística japonesa que nos atrapa y nos lleva a ese mundo de comic, artes marciales y música delirante. La primera mezcla muchos géneros es impactante; hasta la exageración enriquece. La segunda es más cerebral. Diálogos estructurados y envolventes Carradine (Bill) capta toda nuestra atención y nos hipnotiza con sus filosofías. Venganza servida en plato frío. Un fiambre del celuloide que se aplaude y se ve una y otra vez.




Shivaree con Goodnight moon

jueves, 30 de octubre de 2008

El Caballero Paranoide


Primer contacto. Superman vrs. Lex Luthor, Hulk vrs. Abomination, Ironman vrs. Iron Monger, Batman vrs. The Joker. Gabriel Arana, (El Paranoide) vrs Allan Martínez, (The Fucker). Intenté poner un poco de anarquía en la Revista Monitor con mi llegada clandestina a Siglo XXI, añadiendo sarcasmo, locura, chistes malos, ninguneos y buen gusto. Por poco tiempo pero sustancial fui más temido por lo que iba a escribir. Era aburrido cuando editaban el artículo y BLAH - BLAH - BLAH, CENSURA o MEJORA DE ESTILO que le dicen. Cae mal y se desmotiva uno, pero igual seguía yendo (comidas gratis los viernes de reunión). Hasta que un día llegó el citado caballero. Había publicado algo de "Los finales más chafas de películas de superhéroes" en donde el final de Spiderman 1 le pareció super chafa por que la gente de NYC se metía a defenderlo en el momento en que el Duende Verde lo embestía. Al terminar el citado artículo me llegan esas frases de: "MIERDA que se me TUVO que haber ocurrido a MÍ". Incluso me dije: "Yo lo podría hacer mejor". Había buen humor y unas epifanías humorísticas que me capturaron dentro de aquel caldo de oraciones imprecisas y un tanto paranoides. Lo de Paranoide lo traía bien arraigado, todo lo cuestionaba... Su maldición, su talento. Le envidié.

Calladito y muy observador arribó a la sala. Empezó a jugar con las reglas del juego y siguió escalando. Yo en cambio, desistí. No había trabajo en el Siglo y busqué por otros lares donde podría crecer económicamente. Con el tiempo perdido buscando fantasmas laborales, decidí regresar al Siglo más puto y más anárquico. Para ese entonces, Gabriel era el colaborador pagado de la revista. Me cayó peor. Él tenía trabajo y yo no. El Caballero, ya con su experiencia adquirida, sabía lo que tenía que hacer y cuando porque es lo que TIENE que hacer para conseguir y sobresalir en un medio. (Se pega esa mierda). Es más divertido ser THE FUCKER, claro que sí, no hay reglas.

Gabriel seguió escribiendo pero sus artículos continuaban sufriendo de ese mal. Sus reglas para expresarse no le dejaban caminar hacia una claridad articulada. Era como un perrito que se persigue la cola. Aunque da gracia, no sabe uno si lo mejor es acercarle la cola, echarle un guacalazo de agua o meterle un escobazo para que deje de chingar. Con el tiempo, empezó a recibir anónimos a la redacción y los colocaba como una motivación. Algo así como Rocky en el entreno mientras destruye la foto de Drago, en Rocky IV.

En su puesto hizo y deshizo. Yo llegaba a las reuniones de los viernes a fastidiar, chingar y hablar estupideces que rebasaban eso de ser un chistosito mediocre. A más de alguno ofendí alguna vez con expresar mi forma de pensar. Provocaba el desorden en la sala y todos nos reíamos mientras comíamos Pollo Campero. Algunos no... como El Caballlero.

Conseguí un empleo al final y me fui de monitor. La revista se estaba poniendo chafa y ya no tenía humor. Orden de las alturas editoriales "PROHIBIDO EL SARCASMO". Al poco tiempo salió Gabriel a buscar otros lares.

El destino de los superhéroes es volverse a encontrar en una nueva versión de historieta. Digamos en una empresa de internet llamada Terra. En las historietas no se ve eso que los enemigos se vuelven amigos. Aquí el enemgio común era el desempleo. Un día David Lepe me dijo que Gabriel sería contratado para una plaza. Me quedé pensando, bueno... la miseria hace que uno caiga en lugares inesperados y las cicatrices de guerras medievales estaban sedientas vengarse. Recuerdo que los primeros días no hablábamos mucho. Era muy celoso de su música. Yo le prestaba mis discos y a poco fue aflojando. Me introdujo a Sabina. Allí empezó mi respeto. Animé, Hentai, películas y demás. Diferíamos, discutíamos pero había ese ánimo de hablar de lo que nos gustaba y lo que no.

Gracias a sus contactos con las compañías de cine logramos ir a una premier, él y yo. Fue como Pacino y De Niro en Heat. Seguíamos platicando y me di cuenta que estábamos de acuerdo en muchas cosas. De pronto llegó el sablazo elegante del Caballero. -Te voy a confesar algo Martínez. (El encanto Arana... es fenomenal a veces; le envidio eso). Vos en Monitor me caías en la verga. Mucho chingabas y puta... por qué te tenés que reír tan fuerte cerote? Porqué?... -The Fucker y yo nos reímos. Él en mi cabeza y yo en la cara de Gabriel.

domingo, 26 de octubre de 2008

Gasolina: crecimiento inflamable


Una historia sencilla. En los extremos más acomodados de la circunferencia citadina se revuelca una clase media regularmente acomodada y claudicada que sufre de un cáncer llamado decadencia familiar. Sí, es esa clase media con delirios de grandeza que reclama una presencia de aspiración feudal en la sociedad guatemalteca cuando en realidad, se deshace a pedazos por su carencia de valores e intenta agarrar unos cuantos quetzales o migajas para pasar sobre todo y todos y recuperar lo que por derechos propio tiene: El poder de humillar al que no tiene y el de servir al que tiene aunque secretamente le desée la muerte. Éste escenario de hastío tan actual y degradante, es el ambiente de 3 jóvenes para robar gasolina y vagar en un carro con rumbo desconocido. El espejo se levanta y el resultado es: Gasolina. El director guatemalteco Julio Hernández nos muestra con un realismo brutal y salvaje, el final de la amistad de tres jóvenes.

El sentido familiar que tenía la generación anterior terminó. Familias gigantescas y numerosas son ya una estadística histórica. La amistad tiene un valor pobre dentro de la juventud actual; es más una complicidad vandálica para combatir el tedio. Humillar como un poder para conseguir algo o robarlo si no se consigue por las buenas. Es un sí o sí. Si se puede engañar para alcanzar el objetivo, el triunfo es grandioso. Celebremos la impunidad. La película cuenta ese ambiente de colonia o zona residencial donde en apariencia solo amanece y anochece. Pero es la noche que tres ratones salen para cometer sus terribles travesuras. Hernández nos abre la ventana y solamente somos testigos de situaciones que rayan el colmo y la estupidez. ¿Así hemos sido siempre? Pero claro que sí.

La crítica social de Julio Hernández Cordón es ruidosa y brutalmente honesta. Todos somos degollados. La familia, la amistad, el respeto, los valores, etc. Y es que lo que nos transmite el director es que es jodidamente difícil crecer. Se siguen a los amigos más "experimentados", los abusadores y se adoptan costumbres e influencias poco recomendables. El ciego que ayuda al ciego. Se prefiere la soledad del sufrimiento al sufrimiento acompañado. Incluso sufrir es una debilidad que no se acepta en una tribu. La traición es la única forma de ser felices y lentamente en los rostros de los protagonistas y se ve que no lo sienten así, pero deben jugar con esas reglas para mantenerse unidos. Incluso, el consejo de una madre es un sermón que intenta avisarnos que va a pasar lo contrario pero la situación rebasa la estupidez y pasa a convertirse en pena ajena. La película se debe ver con mente abierta y ojos desorbitados aunque de pronto los queramos cerrar. Gasolina te deja con más preguntas que respuestas. Ese reto de cineasta fue cumplido por Hernández. Muy recomendable, un triunfo.


viernes, 24 de octubre de 2008

La Muñequita Típica (Segunda parte final)


De eso se trata la U no?. De conocer gente, incluso esos bichos raros o seres dementes que pululan esa Universidad. El crisol de estudiantes landivariano era interesante por aquellos años de fin de siglo y en esas vueltas pude ver que Wendy es de las más interesantes. Al ver esos ojotes, café oscuro, bien abiertos y esas cejas a punto de partirse del asombro, le contesté. En la clase de guitarra. Ibas con otro cuate, el tocó Dust in the Wind y después se fueron. -Se llama Juan y es mi novio, me contestó. -Y qué pasó que no regresaron? -Juan me dijo que me iba a enseñar a tocar guitarra y por eso ya no regresamos. Sospecha confirmada. Wendy se asustó por la retentiva y por la impresión que le causé del histórico dato; indagó. Vos estás en la U. -Sí, lo que pasa es que la dejé porque trabajo en Radio Sonora y me absorbe todo el día, soy redactor de la página de internet pero ya me aburrí y quiero regresar a la U. Para darle aún más confianza le solté el rollo de Lepe. -A aquel lo conozco hace un par de años... Mientras le contaba, vi que capté su atención, supo más de David y al intercambiar información me dí cuenta que no era un niñita hippie más, tenía algo que lo captan otros con el tiempo cuando se convierten en sus amigos pero yo lo supe desde ese instante le encantaba escuchar y darse a querer no tenía prejuicios ni hablaba por hablar. Algo que ni por asomo tenía yo. Incluso le solté un par de bromas pierde amigos para probarla y en vez de asustarse se rió a carcajadas. -Adiós... te dejo tengo clase, me dijo. -Mucho gusto y te veo. Órale, me caíste bien. -Igual me dijo ella. Abrazo y beso a lo García y me quedé con una sonrisa. Qué tal te cayó? me preguntó David. Re bien vos, hacele la entrada es para quedarse con ella, le contesté. Un par de semanas después David me confirmó que ya eran novios. Dormí contento.

Wendy es la primera de 4 hermanas y un varón. Las García mayores son las influyentes. Cada una tiene su mara de seguidores. Wendy tenía a Lepe y a Gabriela Ávila. Karina tenía a tres "colas" que no recuerdo sus nombres pero yo las recuerdo como las tres gotitas salvavidas. Las dos hermanas restantes sospecho que han de tener su mara. Reconozco que he visto poco la dinámica entre las cuatro pero lo que he visto me ha causado mucha risa. Cuando regresé a la U en 1999, Wendolyn, se pasó a la noche y fue muy poco lo que hablé con ella. Se fue a trabajar como maestra de inglés en el IGA. No fue sino hasta un seminario de comunicación alternativa a finales de ese año que sus valores como la militante social que conocemos ahora, se terminarían de formar.

Durante el seminario llegaron varios representantes de grupos minoritarios y sociales del país que intentaban hacerse espacio con sus medios de comunicación. Allí llegaron las "seños" de La Cuerda. Dieron su visión del papel de la mujer en Guatemala, asesinatos, machismo, el abuso que sufren dentro y fuera de la casa, discriminación, racismo y un largo etcétera. Nunca me había sentido tan culpable de tener verga. Los hombres somos una mierda. Hice un paneo a la clase en medio de mi crisis masculina y pude ver el rostro de Wendy que se iluminaba, haciendo preguntas, emocionándose con la exposición y con los cánticos de éstas sirenas o, elefantes marinos para mí.

Al terminar la exposición, ya con mis niveles de testostenora en lo normal y mis testículos en su lugar, el discurso del rollo feminista me pareció radical pero teniendo en cuenta el papel de la mujer en la sociedad era necesario; aún así lo rechacé. Como individuo no voy a hacerme responsable de las malas decisiones de las féminas. Sólamente soy responsable de mis actos, nada más. Fuera culpas. -Me pareció muy radical les contesté -A nosotros nos encantó dijo Wendy hablando por Lepe y Gaby Ávila. -Lepe?... Sí, me contestó, Lepe es feminista. Pude escuchar el velo de la iglesia de la Landívar romperse (aunque no tenía), un trueno matando a una población en Tailandia y sentir un terremoto en Japón. Lepe asintió el nombramiento y allí mismo le perdí el respeto.

Era extraño ver la dinámica del noviazgo de mis dos amigos. Lepe cambió su pinta normal por la de un chico hippie wannabe. Usaba cosas típicas, se dejó crecer el pelo y se pintaba la barba. Siempre una de las dos personas se parece a la otra en una relación y es normal. Bien lo dice Robert Smith en Why can´t I be you. Se les veía enamoradísimos hasta los caites y por un momento fueron la pareja de freaks más dulces que había en la clase. Viajaron mucho y eran muy unidos. Alguna vez le dije a Wendy que me daba envidia de la buena y que estaba contentísimo por ellos. Se chivió.

Cuando terminaron su relación fue una tragedia nacional. Los dos sufrieron mucho. Y nosotros como círculo de amigos tomamos parte. Fue fatal para todos. Perdí el contacto con Wendy. Tuve varias pláticas interesantes con ella, durante ese noviazgo, de cualquier tontería, música, películas, emociones, lo que sea y lejos de ser una chica hippie me pareció que era una chava auténtica con un espíritu combativo que lucha por ser libre, aunque atada a los sentimientos propios de su género. Me sirvió de consuelo una vez que una cabrona me dejó.

Llegué a su casa hecho un estropajo. Platicamos muy mediocremente, con monosílabos. De pronto... llegó esa frase lapidaria. Vos tenés algo verdad? Nos reímos. Le conté, llorando y escupiendo esa cólera maldita. Me escuchó, se puso triste. Me consoló con un abrazo. Preparó café. Repuesto y más liviano. Platicamos del principio y nos reímos a carcajadas.

Foto 2000: Wendolyn, Gabriela Avila y David Lepe.

lunes, 20 de octubre de 2008

Frente al féretro de Arbenz


En 1995, un 19 de octubre, dice internet, regresaron los restos de Jacobo Arbenz Guzmán al país procedentes de El Salvador. Muy poco o nada se sabía de Arbenz entre nuestra generación. Era meramente un nombre dentro de una larga lista de golpistas que han gobernado Guatemala. La llegada de sus restos provocaría una ola de información por parte de todos los medios de comunicación. En el colegio era un sacrilegio hablar de Arbenz. Su enseñanza era casi un pecado ya que fomentaba el comunismo entre nuestro incipiente pensamiento. También lo mencionan en la película de JFK de Oliver Stone que yo había visto unos años antes de su regreso. El jefe de operaciones negras interpretado por Donald Sutherland describe como fueron los derrocamientos de gobernantes que realizó su unidad de inteligencia en Francia, Filipinas, Irán y Guatemala. En 1994, Siglo XXI había sacado un reportaje sobre los jóvenes en cuestiones políticas en donde reflejaba con exactitud la ignorancia infame de nuestra generación X. Ese reportaje sirvió para que algunos licenciados nos dijeran pocas palabras lo idiotas que éramos y nos culparan, algunos, de la situación del país; todavía creo yo.

Con la llegada de los restos de Arbenz logré leerme muchos reportajes sobre el escenario de la época. Unos días antes, Teleprensa puso la grabación del discurso de renuncia que fue grabado por TGW en junio de 1954. El Coronel renunciaba y su voz quebrada se escapaba en señal de indignación. Nunca escuché tantos corazones romperse y reabrir sus grietas al mismo tiempo. Noti7 pasaba las pocas imágenes que tenía de la revolución del 44 a cuenta gotas y mi impresión de Arbenz, Arévalo, Toriello y todos aquellos ciudadanos valerosos fue, acaso, mesiánica. Por qué -preguntaba- la sociedad de aquellos tiempos no defendió esa revolución. Las respuestas fueron tantas como la división que existe ahora entre la sociedad. Ver el documental de "Los diablos no sueñan" y "Testamento" alentaron más mi decepción.

Unos 24 años después sería asesinado Oliverio Castañeda y muchos otros estudiantes visionarios que hubieran cambiado el rumbo de nuestro país. Recientemente, estuve en la cena de una prima. Ella está casada con un militar. Como era de esperarse él invitó a sus amigos coroneles, todos ellos, y la conversación giró en torno de la guerrilla. Lo que me impactó más, fue que justificaron cada muerte (240 mil) entre campesinos, estudiantes, sindicalistas y un largo etcétera, por la liberación de nuestro país en contra de la guerrilla y la defensa de la sociedad y sus élites.

Escuchar "La historia de la Revolución del 44 y sus 10 años de primavera" es desolador. La sociedad sufrió mucho. La pérdida de sus hijos, generaciones que se culpan unas a otras, envidia de clases, racismo, machismo, feminismo, las y los; los guatemaltecos somos una olla de cangrejos. La masa prohíbe que alguien tenga éxito, se es un traidor. No se puede estudiar en otra universidad que no sea la San Carlos porque sino sos burgués o capitalista y estás en contra del pueblo. Se condena la inteligencia y se condena la estupidez lo que fomenta más ignorancia. Todos tenemos que estar bien pizados, todos, siempre, siempre, siempre.
Generaciones se volvieron frustradas. Sectores del país fueron marginados. El sueño destruyó familias. Humillaciones con dedo intimidante a los hijos. Ahora, el sentido humano como tal está a punto de desaparecer con el viento.

Salí de la Tipografía Nacional, porque recibía un curso de locución en la TGW. La séptima avenida estaba cerrada para que pasaran los restos de Arbenz en una carroza. Yo estaba muy decepcionado de esta sociedad, de la universidad, de los idiotas que tenía como compañeros de clase en el 94, de que me señalaran que tenía la culpa de todo, de estudiar en la Landívar porque no estudiaba en la San Carlos, de ser un ignorante. Se carga demasiado a los 19 años. Esta sociedad es muy rencorosa y ya estamos acariciando el nivel ODIO.

Todos gritaban "Arbenz el líder de la revolución" "Viva la Revolución del 44" y demás hurras por el coronel. Verlo salir desnudo del país es suficiente para odiar a una sociedad ingrata y maldita que merece estar así -grité a mis adentros-. El caballo galopaba imponente. El féretro pasó frente a mí y también una alegría y esperanza momentánea que duró mientras pasaba la caja tapada por una bandera. Escupí al suelo como maldiciendo a la sociedad que no tuvo el valor suficiente de defender sus creencias y de la impotencia del ahora, fue un hasta aquí. Me convertí en un desencantado y en sociedad. Todo eso recordé en ese momento. Me fui a mi casa poniendo más atención a mis zapatos.

Con el tiempo y en una clase de universidad, un licenciado que nos daba clases de política de Guatemala, nos relató cómo fueron esos años de aquella juventud. Al fin pude sentir consuelo. Ellos mismos habían sentido lo mismo que yo. "Y lo peor", dijo, "les echamos la culpa a ustedes, perdónenos mucha"... Todavía hay esperanza, pensé.