
Mi hermano era engasado con la música de Pink. Era un "Floydian" a morir. Tenía Wish you were here en cassette original y casi toda la colección en cassette regrabable. Odiaba el muro, le parecía muy depresivo. "Esto, viniendo de un fanático del disco", pensé después de oírlo (otro tema aquí entre nos), aunque, le gustaba la película que dirigió Alan Parker.
A mí me parecían pretenciosos. No habían canciones, todo de un solo corte, sonidos espaciales, demasiada computadora; para nada artesanal. Ni idea de las letras, pero suponía que hablaban de conquistas arias o escandinavas, que los extraterrestres venían a conquistar la tierra, odas vikíngas; qué se yo. Tenía 17 ó 18. Pasaba por mi fase Queen, The Doors, Led Zeppelin, Kiss y demás agrupaciones setenteras que hoy, considero un masoquismo puro y sufrible escuchar un disco que no profusa tanta originalidad como Pink. Eran otros tiempos y yo era otro. Igual tenemos que pasar por estos grupos.
Vi The Wall por canal 5 con subtítulos en español. Una de las letras que más me conmovió era: When I was a child, I had a fever. /My hands felt just like two balloons./Now I've got that feeling once again. /I can't explain, you would not understand. /This is not how I am. /I have become comfortably numb. Yo me enfermaba mucho de pequeño y aquel párrafo era consuelo a mi debilidad y por lo tanto dejó de importarme ser así: débil. (This is not how I am... Me decía dandome fuerzas. ¿Pero quién era?, tal pregunta desató un conflicto existencial de proporciones bíblicas... The Wall me causó un gran impacto y me juré que compraría el disco con mi primer sueldo pero se me atravesó otro.
Fue como hace 10 años que compré mi primer disco de Pink Floyd. Era un típico fin de semana que salí con mi mejor amigo de la colonia a comprar música al Duende de los Próceres y me dio curiosidad un disco de fondo negro con un prisma que era traspasdo por una luz y esta se esparcía con todos sus colores. Lo agarré pensando que iba a ser poca cosa. Se lo enseñé a mi hermano. "Dark Side es bueno vos, se lo puse a mi papá y le gustó mucho... ay me contás qué te parece". Y si a mi papá le gustó, decía yo, es porque es bueno. Llegué a mi oficina a trabajar y puse el disco y lo escuché con audífonos. Empezaron las dudas otra vez... ¿Puta qué compré?... Soniditos pinches... el de corazón, luego un reloj... voces y muchas risas... algo se acercaba... un grito y ya no pude regresar...
43 minutos después ya no era el mismo. Ese día lo escuché 6 o 7 veces. De pronto la música tenía dimensiones.
Hoy en Bad Attitude va a ver un tributo queda en 4ta. Calle 5-10 zona 1, desde las 8 de la noche. Va a costar Q40. Te invito a que vayamos a hacernos la idea que los estamos viendo en vivo. Los músicos han hecho tributos a Tool por lo que tengo confianza y no me animaría a decirte que no vayás pero voy a ir. Es la mara de Simbiosis
Roberto Soberanis: Bateria / Jose Rios: Teclado / Juan Carlos Dubon: Bajo / Gabriel Lepe: Guitarra. Saludos y por allá nos vemos.



