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miércoles, 19 de agosto de 2009

JARDIN DE LOS VERGAZOS BEHIND THE SCENES


Ahora ya entiendo a Lorena Flores Moscoso. Cuando va a leer un texto suyo en público se sienta y no ve a nadie. Absorta en su texto qué importa si se cae el mundo, ella concentrada en sus letras. Es el puro miedo. A mí me pasó también. Odio hablar en público. Una vez hasta canté el himno, pero como buena reina de belleza se me olvidó y me lo tuve que inventar. Tenía 8.

En secundaria declamé el poema de Los Cuchumatanes. Tres estrofas y ya. Pude ver en esos 10 segundos de silencio como el viento traía el polvo del olvido, junto con un silbido tenebroso que se llevaba mis neuronas, mis recuerdos. El olvido elevó el sonido de alta frecuencia. Sentí las miradas de mis compañeros horrorizadas. Supuse que eran de consuelo y veía que sus labios se movía, pensé que eran plegarias. Pero no ellos miraban como caí una guillotina. Y los movimientos de los labios era porque siguieron recitando el poema desde donde me quedé. La maestra de idioma español solo bajó la mirada y me puso un 3 de 10 puntos por el esfuerzo. Me senté en el círculo de los perdedores pero más parecía el círculo de los muertos. Ya en el otro mundo recuerdan qué hicieron y que no debieron hacer para no morir. En fin. En discurso oral, una materia de la universidad me pasaron unas cosas. Ese es otro post.

La espera fue tranquila. Me tomé un chocolate con esencia de naranja así como los recomienda Lorena. Empezaron a llegar mis amigos y todos contentos por mí. Abrazo y todo lo demás.
Eran las 7:00 de la noche y la cosa no empezaba. El pesado tránsito había retrasado al organizador. Al fin nos sentamos en la última como rechas con JP Dardón y don Gabriel Arana como siempre para pelar a la mara. Bueno empezó. Mostraron el video de nintendo tipo Ninja Gaiden del colectivo Cienpies sobre la violencia. Me sudaban las manos. La ansiedad era horrenda.

Juan Pablo leyó primero y después me cayó el micrófono a mí. Mi Dios. Leí como podía a puro tropezón porque no lo había leído. Fue entre falla de redacción y nervios. Mi política era no ver a nadie pero cuando escuché al público reírse, pues que me cae la confianza. Para no hacérselas cansada me aplaudieron fuertemente. Me cuentan que la mayoría se lo disfrutó. Me hubiera gustado ver todo desde atrás pero creo que ya no es el momento de ser expectador.

Gracias amigos que me apoyaron, llegaran o no. Los que no me dijeron porque no asistieron. Me llega que mis cuates estén en las malas pero me llegaría más que estuvieran en las buenas aunque yo tengo pocas. Ni modo. Orale y gracias a todos... Puro culo parezco.